Occidente de Asturias
Día 2. Fecha del viaje: del 28 al 31 de Agosto de 2025
Puedes ver la página inicial con todos los artículos de este viaje al occidente de Asturias aquí.
Puedes ver el artículo de la primera etapa de este viaje, de Madrid a Campomanes, aquí.
Recomendaciones
- Se pueden subir los tres puertos en un solo día, da tiempo. Nosotros lo hicimos y llegamos a nuestro alojamiento en Cudillero aun con algo de luz. Lo único que tuvimos que hacer menos paradas de "avituallamiento" de las habituales.
- Casa Generosa, en Pedroveya, es sin duda uno de los mejores sitios para comer de toda Asturias, y mira que en Asturias se come bien. Especialmente recomendado para los amantes de la fabada y para los muy comilones. Es imposible salir de allí con hambre, pero eso sí, reservar con antelación es obligado.
Día 2
Esta fue sin duda la etapa reina de este viaje. Los tres puertos que subimos ese día están entre los más espectaculares que se pueden subir en moto en España, y en los tres la carretera acaba en la cima.
Nos levantamos en nuestro fantástico palacio, da gusto alojarse en sitios como éste. Por fin conocimos a la dueña, que vino por la mañana para preparar los desayunos. Abajo, un par de fotos en esta preciosa casona en mitad de la montaña, el palacio de Galcerán. Podéis visitar su web aquí.
Arriba a la derecha, dejando el palacio de Galcerán. Nada más salir de la aldea, ya empieza la subida al primer puerto del día, el de la Cubilla, de casi 1700 metros de altitud. Este puerto tendremos que bajarlo por el mismo camino de subida, ya que la carretera acaba en la cima. Merece muchísimo la pena este desvio de la ruta, es un puerto realmente espectacular, con unas vistas increibles, como podéis ver en las fotos de abajo.
Quizá por el hecho de que la carretera acabe en la cima, es un puerto muy poco transitado, apenas nos cruzamos con ningún coche, y arriba del todo estábamos solos. A lo largo de la subida, hay varios miradores, explanadas de tierra, donde poder aparcar para disfrutar de las vistas.
Sin duda, una manera inmejorable de empezar el día. Subir un puerto como éste con las motos de buena mañana, casi sin ningún tráfico, y con buen asfalto, es una experiencia casi mística. Bajamos por la misma carretera de subida, y antes de llegar a Campomanes, donde habíamos comenzado la ruta, paramos en un bar junto a la carretera. Un puerto como éste se merece una celebración con unas cervezas y unas raciones de buena cecina de estas montañas.
Desde aquí, pasamos de largo Campomanes y seguimos paralelos a la AP-66 como 5 km aproximadamente hasta llegar a Pola de Lena, que atravesamos para coger la carretera comarcal AS-230 que lleva hacia el alto de la Cobertoria. Si vais con tiempo y os interesa el turismo medieval, al lado de Pola de Lena podéis visitar una de las iglesias prerrománicas más bonitas de Asturias, la iglesia de Santa Cristina de Lena. La carretera que va a La Cobertoria tiene curvas divertidas y muy buen asfalto, que atraviesa un paisaje muy exhuberante. Poco antes de llegar a La Cobertoria, cogemos el desvio a la derecha hacia el pico de Gamoniteiro.
El desvio está bien señalizado, y el cambio de carretera es brutal, es más bien un camino que ha sido recubierto por una capa de asfalto, pero se puede ir bien con las motos, no hay socavones. En mi opinión, este es el puerto más espectacular que subimos en este viaje, me encantó esta carreterilla que va serpenteando como una culebrilla hasta alcanzar la cima del monte. Por supuesto, como en el anterior puerto, la carretera acaba en la cima y hay que bajar por el mismo camino. A mitad subida, incluso tuvimos que parar a que unas vacas se apartaran de la carretera.
Tienen que salir buenos chuletones de estas vacas, que no paran de hacer ejercicio subiendo y bajando la montaña. Y por fin en la cima, que es realmente una auténtica cima de una montaña, con unas antenas, como se ve en la foto de arriba a la izquierda. Hay vistas increibles hacia todos lados. Al igual que en el puerto anterior, estamos completamente solos.
Y emprendimos la bajada de este magnífico puerto, parece que hemos llegado al fin del mundo.
Y a lo tonto, se nos había pasado la mañana con estos dos señores puertos. Emprendimos ruta hacia Pedroveya, el pueblo donde habíamos reservado para comer. Una vez bajado el Gamoniteiro, estábamos a sólo 35 km de Pedroveya, por la ruta más corta, la carretera comarcal AS-231. El GPS insiste en que es mejor ir por la nacional que va paralela a la autopista de peaje AP-66, pero es una ruta más larga y mucho más fea, así que nos lanzamos por la comarcal. Total, son solo 35 km.
Sí, pero qué 35 km. Tardamos una hora en recorrerlos. Es una carretera realmente estrecha, con miles de curvas, y que a tramos el asfalto está comido por la vegetación, como si estuviésemos en plena jungla. Realmente, la velocidad adecuada para esta carretera es de 25 -30 km/h, ir a más, te juegas una caída. Es bonita, sí, pero realmente agotadora de conducir.
Pedroveya es una aldea perdida en la montaña. Son cuatro casas realmente, pero tiene un restaurante con cierta fama, instalado en un antiguo hórreo, que tiene muy merecida fama de que se come bien. Se llama casa Generosa, y es obligatorio reservar o lo más probable es que no puedas comer, y no hay ningún otro sitio en el pueblo. No hay carta, tienen un menú con un par de platos de primero y otro par de segundo, y puedes repetir lo que quieras, no te vas a ir con hambre (te dejan el puchero en la mesa, para que te pongas lo que quieras). De los primeros, uno siempre es fabada, por supuesto. Ya solo con eso, después de dos platos de fabada, estábamos comidos; pero luego viene el segundo, que era ternera o cabrito guisado.
Es un sitio fantástico, además nos pusieron en una buena mesa, en el exterior, junto a los hórreos.
Realmente, salimos rodando de allí, en sentido literal. Menuda comilona. Un sitio muy recomendable, ya que además de comer bien, es bastante bonito y original, muy asturiano. Y para hacer la digestión, nada mejor que subir otro puerto, ahora el Angliru. Tuvimos que retroceder algunos km por la carretera comarcal de antes hasta llegar al comienzo de la subida al puerto.
En la cima del Angliru empezó a estropearse el tiempo. Desde allí arriba se veía cómo algunas nubes ya estaban descargando más abajo, en el valle. Además hacía bastante viento. Emprendimos viaje hacia la costa, esa noche íbamos a dormir en el bonito pueblo de Cudillero, pero antes queríamos hacer una última parada en la playa de Aguilar, muy cerquita de Cudillero, que tiene un buen chiringuito en la misma playa.
Evitamos ir por la autopista AP-66. Fuimos más hacia el oeste, haciendo un pequeño tramo por la autovía A-63 y luego por comarcales pasando por Pravia. En total, 84 km desde la cima del Angliru. En esta última parte nos llovió un poco, pero por suerte paró justo cuando llegamos a la playa. Fue todo un acierto hacer esta parada, llegamos con tiempo para pedir unas cervezas y ver una estupenda puesta de sol, ya sin lluvia, sobre la playa de Aguilar.
Desde esta playa estábamos ya a solo 5 km de Cudillero, cosa de unos minutos de agradable paseo con las motos. Nuestro hostal estaba en la parte alta del pueblo, por dos razones. Una, el precio, cuanto más cerca del famoso puerto, más caro. Y otra, el tema del aparcamiento. En la parte superior del pueblo, pudimos dejar las motos sin problema justo al lado del hostal, y desde allí teníamos un paseo cuesta abajo de diez minutos hasta el puerto (lo malo es que a la vuelta, ese paseo fue cuesta arriba).
Una vez en el puerto, cenamos en una de las terrazas de esa gran plaza. No estaba muy lleno, esta plaza durante el día suele estar muy llena de gente y si no has reservado, es difícil que puedas comer aquí. Ahora para cenar la cosa era distinta, pudimos elegir el sitio que quisimos. Luego, cambiamos de terraza para tomarnos una copa tranquilamente antes del paseo hasta el hostal y dormir.
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