Lechones Asesinos
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Viaje a los Alpes


Día 1 y 2, de Cotos de Monterrey a Aviñón. Fecha del viaje: del 18 al 31 de agosto de 2008

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Recomendaciones

  • La carretera que atraviesa Andorra de norte a sur no tiene mayor atractivo paisajístico, sin duda deben ser mucho más bonitas las carreterillas que recorren los diferentes valles
  • Si vais a pasar por Carcassonne, que sepaís que el recinto amurallado es peatonal, y la mejor foto del conjunto de torres y murallas no se saca desde la entrada principal, donde fuimos nosotros, sino desde el puente viejo.
  • Si te gustan los monumentos romanos, Nimes es una parada imprescindible, pero ve con tiempo, no como nosotros que fue una parada bastante breve.

Día 1

Arriba podéis ver los mapas de la primera y segunda etapa de este increible viaje. La primera, desde Cotos de Monterrey hasta Andorra la Vella. Fue una etapa sin nada reseñable que contar, autovía desde Guadalajara hasta Zaragoza, con una parada entre medias para llenar depósitos y tomar una cerveza, buscando un hueco a la sombra en ese caluroso día de agosto, como podéis ver abajo a la izquierda. No fue la mejor cerveza del viaje, pero es la travesía por el desierto necesaria para alcanzar el Sangri-La buscado, que nos esperaba más allá del horizonte, aún a bastante distancia de donde estábamos.

Desde Zaragoza, ya dejamos la autovía y fuimos hasta Lleida por la carretera nacional, parando a comer en un área de servicio. Y después por carretera nacional hasta La Seu d'Urgell, donde tomamos una cerveza enfrente de la catedral románica, como podéis ver en las otras dos fotos.

Desde La Seu ya estábamos muy cerca de Andorra. Cruzamos la frontera sin atascos gracias a que íbamos en moto, y fuimos hasta Andorra la Vella, donde teníamos la pensión que habíamos reservado. Esta parte de Andorra es bastante fea, realmente toda la carretera desde la frontera es como si fuese una calle urbana, lleno de tiendas, casas y gasolineras.

La mujer que llevaba la pensión nos dejó meter las motos en un huerto que tenía al lado. Salimos a cenar y tomar unas cervezas, al día siguiente teníamos otra jornada de aproximación para llegar al destino soñado: los Alpes.

Día 2

Después de desayunar, cogimos las motos y emprendimos viaje. Seguimos la carretera que cogimos en la frontera y que atraviesa el país de norte a sur como una columna vertebral. La seguimos hacia el norte, buscando la frontera con Francia. Gran parte de esa carretera es igual que la primera parte que hicimos el día anterior, una especie de larguísima via urbana llena de todo tipo de tiendas y edificios.

Ya cerca de la frontera el paisaje cambia, pero tampoco es especialmente bonito, ya que aunque las vistas con más campestres, más montañeras, está todo lleno de remontes de las estaciones de ski. Esta carretera que va hacia Francia, lo hace a través del puerto de montaña más alto de los Pirineos, el Port d'Envalira, de nada menos que 2408 metros de altura (hay un túnel por si quieres evitar la subida). Abajo podéis ver algunas fotos de esta subida. La verdad, hemos estado en puertos en los Pirineos mucho más bonitos que éste. Demasiado remonte. En la cima, además, hay dos gasolineras.

En la bajada del puerto está la frontera con Francia. Con bastante atasco, pero gracias a que vamos con las motos, vamos adelantando. Desde aquí, callejeando por carreterillas boscosas de esta parte de Francia, incluyendo algunos puertecillos perdidos entre la exhuberante vegetación, llegamos a Carcassonne. Antes paramos en un restaurante que vimos junto a la carretera en Quillán para comer. Hicimos unas fotos a la entrada de la ciudad, que es bastante turística y está llena de gente.

Desde Carcassonne fuimos hasta Beziers por carreterillas, y al llegar a esta ciudad ya cogimos un tramo de autopista hasta Nimes, porque se nos estaba echando el tiempo encima e íbamos a llegar muy tarde a nuestro destino final, Aviñón. Entramos en Nimes para tomar una cerveza y admirar sus dos grandes monumentos romanos, aunque desde fuera, no entramos a visitarlos. Esta ciudad tiene uno de los anfiteatros mejor conservados del mundo romano, gracias a que desde la caída del imperio se transformó en una especie de fortaleza urbana donde la gente construía sus casas. En el siglo XIX se derribaron todas esas construcciones adosadas, dejando el edificio original.

Pero no solo eso, además también tiene el que es, junto con el panteón de Roma, el templo romano mejor conservado del mundo, la Maison Carrée. Se ha conservado tan bien gracias a que fue transformado en iglesia desde muy antiguo, sino seguramente habría sido desmontado para usar sus sillares en otros edificios, como era habitual.

Arriba a la derecha, la terraza en la que estuvimos tomando una cerveza, al lado de la Maisón Carrée. Y desde aquí ya no nos quedaba mucho hasta Aviñón, donde llegamos ya de noche. Fuimos directamente al hostal, y después de instalarnos dimos una vuelta por el centro histórico de esta bonita ciudad, cenando cerca del monumental palacio de los papas, que podéis ver en las dos fotos de abajo. Una pena no haberlo visto a la luz del día.

Y después del paseo y unas cervezas, nos fuimos a dormir. Al día siguiente empezaba el auténtico viaje recorriendo los Alpes.


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