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Pirineos


Día 2, de Olite a Eaux-Bonnes. Fecha del viaje: del 12 al 16 de Julio de 2023

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Puedes ver el artículo de la primeraa etapa de este viaje, de Villaviciosa de Odón a Olite, aquí.

Recomendaciones

  • En esta etapa hay varios lugares que son realmente espectaculares para una ruta en moto. El primero de ellos es el balcón sobre la foz de Arbayún, desde donde tienes una vista áerea de todo el desfiladero. La ruta que conduce allí, además, es bastante bonita para hacerla en moto.
  • La zona de los valles occidentales, justo al oeste de Huesca, haciendo frontera con Navarra, es de lo mejor de todo el Pirineo para hacer en moto. No es una zona muy conocida ni famosa, apenas os cruzaréis con nadie, y los paisajes son absolutamente soberbios. Aquí es donde los Pirineos comienzan a elevarse buscando los 3000 metros, y hay varias carreteras que se adentran en estos valles hasta toparse con los gigantescos macizos del Bisaurín o el pico Aspe.
  • De haber tenido más tiempo, en la subida al Portalet nos habríamos desviado por la carretera que sube hasta el balneario de Panticosa, un lugar fantástico donde tomar algo en alta montaña, para luego volver a bajar por el mismo camino, ya que la carretera acaba allí.

Día 2

Desayunamos en terraza, en la plaza de los Teobaldos, con vistas al parador. El desayuno, como podéis ver en la foto de abajo, estaba muy bien. Sin duda, recomiendo totalmente el hostal La Atalaya para dormir en Olite, en la mejor zona del centro histórico.

Después del desayuno, dimos un paseo por los alrededores, especialmente por la iglesia de Santa María la Real, templo gótico del siglo XIII. Le han puesto un tejadillo para proteger la portada tallada en piedra, que queda realmente horrible. La iglesia está en la misma plaza, junto al parador y el resto del palacio.

Una vez salimos del hostal, fuimos hasta las motos, que nos esperaban en el exterior de la muralla, y empezamos la ruta. Nuestra primera parada fue el mirador de la foz de Arbayun, situado en las proximidades del puerto de Iso, a 57 km de Olite. Es una carretera bonita en la que el paisaje es de espesos bosques, y pasada la cima del puerto hay un desvio a la derecha para llegar al mirador. Desde aquí hay una vista frontal muy espectacular del desfiladero formado por el rio, con los enormes paredones de piedra a ambos lados del cauce. No es raro ver grandes buitres sobrevolando la zona.

Unos 25 km después volvimos a parar en un pueblo muy navarro, con una arquitectura muy típica de la zona, llamado Burgui. Tiene un monumental puente medieval sobre el rio Esca, como podéis ver en las fotos de abajo. Hubiera estado genial que tuviese también una taberna al lado del puente o en la ribera del rio, pero no fue el caso.

Las primeras cervezas del día las tomamos apenas 12 km después, cuando hicimos una parada en el bonito pueblo de Roncal. Para acompañar, pedimos también una ración de la famosa chistorra navarra. Ya se podían oler los Pirineos, la alta montaña estaba muy cerca.

Nuestra siguiente parada, donde ya íbamos a comer, era el refugio de Gabardito, situado a 47 km de Roncal. Pero que la distancia no os engañe, gran parte de esa ruta es carretera de montaña de 30 o 40 Km/h. Al poco de dejar Roncal, cogimos la comarcal NA-176 que es una estrecha carreterilla que se interna en lo más profundo de los valles occidentales de los Pirineos. En esta carretera dejamos atrás Navarra para entrar ya en Huesca.

Al poco de entrar en Aragón, pasamos junto al bonito pueblo de Ansó, donde paramos a hacer una foto. Como podéis ver, es una zona muy exhuberante, con una vegetación muy atlántica, pero aun así, nada comparado con lo que nos esperaba un poco después.

Al llegar al siguiente pueblo, Hecho, nos desviamos por una carretera que acaba en la montaña, y por la que por lo tanto tendríamos que dar la vuelta más adelante. Esa carretera acaba en la selva de Oza, un extenso bosque de hayas y abetos, pero nosotros cogimos un desvio antes, que por unas zetas que iban ascendiendo con un gran desnivel, nos llevaron a un lugar apartado y mágico, como si nadie más que nosotros supiera que existe...

Se trata del refugio de Gabardito. Lo podéis ver en la imagen de abajo, al pie de la inmensa mole del Bisaurín, de 2670 metros de altura, unos 1400 metros nada menos por encima de la altura a la que se encuentra el refugio. Este lugar es como el Sangri-La, un mundo perdido en una verde pradera al pie de las montañas, donde el tiempo se detiene.

Es un refugio de montaña, al que se puede llegar por esa escondida carreterilla que hemos seguido nosotros, que acaba allí. Es usado sobre todo por gente que pernocta allí con idea de subir a la cima del Bisaurín. Nosotros no apuntábamos tan alto, simplemente nos pusimos cómodos en su terraza, a la sombra de unos imponentes árboles, y pedimos unas cervezas. Estábamos tan cómodos, y era tan relajante estar allí, que decidimos quedarnos a comer. El lugar no merecía menos.

Esos huevos fritos con chistorra, y el queso, que era de la zona, me supieron realmente a gloria en esa terraza en lo alto de la montaña. No puedo imaginarme mejor sitio para comer en la ruta motera que hicimos ese día. Y para el café y el chupito de pacharán, paramos en el camino de vuelta de esa carretera, en el pueblo de Siresa, antes de llegar a Hecho donde íbamos a retomar la carretera principal.

El pequeño pueblo de Siresa guarda un secreto, y es que sobre sus casas sobresale la mole de la iglesia del monasterio de San Pedro de Siresa, el más antiguo de Aragón, que tiene sus orígenes en el siglo IX seguramente sobre restos visigodos anteriores. La iglesia, que es el único edificio del monasterio que se conserva, y se puede visitar, es del siglo XI. Estuvimos tomando el café y el pacharán en una terraza con vistas a este soberbio monumento, y luego fuimos a visitarlo por dentro. Aquí pasó su infancia el rey Alfonso I de Aragón, en el siglo XI.

Otra vez sobre las motos. Volvimos hasta Hecho y seguimos la ruta hacia el este por esas carreteras de montaña, hasta Jasa, donde volvimos a desviarnos por otra carreterilla de fondo de saco que se adentra en lo más profundo de la montaña, hasta acabar junto a otro refugio de montaña, en este caso el de Lizara. Aún más cerca del macizo del Bisaurín que el de Gabardito, como podéis ver en las fotos de abajo. Este refugio está 1540 metros de altura, más alto que el de Gabardito.

Apetecía sentarnos y tomar algo en el refugio de Lizara, pero el tiempo, como siempre nos pasa, se nos empieza a echar encima. Emprendimos la bajada para llegar a Jasa, que fue el punto donde nos desviamos de la ruta principal.

Arriba, fotos del pico Aspe, otra formidable mole que nos vigila en la bajada desde el refugio de Lizara. Al llegar a Jasa nos encontramos con un problema, y es que la carreterilla que lleva hasta Aisa, y de ahí a Jaca para entonces coger la A-136 que lleva hasta el puerto del Portalet, en la frontera con Francia, está cortada. No nos queda otra que desde Jasa seguir hacia el sur y en Puente la Reina coger un pequeño tramo de autovía hasta pasado Jaca, y en Sabiñánigo ya meternos por esa A-136 hasta El Portalet.

Esta etapa ya la hacemos sin paradas, porque queremos llegar hasta la cima del Portalet aún con luz. Hacemos una breve parada poco antes de la cima para hacer unas fotos, y luego ya en la propia cima.

Por fin en la cima del Portalet, a 1794 metros de altura. Desde allí hay muy buenas vistas del emblemático pico francés (antiguo volcán hace millones de años) Midi d'Ossau, de 2884 metros de altura, aunque el atardecer no es el mejor momento, porque la ladera del pico está en sombra. Es mucho mejor pasar por aquí por la mañana, cuando el sol ilumina la montaña. Una vez hechas las fotos, seguimos la ruta para que no se nos hiciera muy de noche, aun teníamos 32 km de bajada hasta el pequeño pueblo francés de Eaux-Bonnes, donde íbamos a dormir.

Llegamos ya prácticamente de noche. El hotel está muy bien, es un edificio antiguo que tiene una ligera decadencia que le da cierto encanto y misterio. Además, los moteros son bienvenidos. Un buen sitio donde pasar la noche en mitad de la montaña.

En cuanto nos instalamos bajamos a cenar, pero ya era tarde para eso. Estamos en Francia, y aquí tienen otros horarios. A las 10 de la noche no hay ningún sitio en Eaux-Bonnes donde podamos cenar. De hecho, a las 9 ya habría sido tarde, pero es que a las 10, les suena como a broma que alguien quiera cenar a esas horas. Por suerte, eran las fiestas del lugar, y había fuegos artificiales y música en directo. Y entre todo eso, un puesto callejero de crepes dulces, así que esa fue toda nuestra cena esa noche, un crepe y algunas cervezas.

Mirad la foto de abajo a la izquierda. Este hotel, tanto desde fuera como por dentro nos recordaba mucho al hotel Overlook, de la película "El resplandor". Da la impresión de que van a aparecer las dos niñas gemelas en cualquier momento...


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