Pirineos
Día 3, de Eaux-Bonnes a Salinas de Bielsa. Fecha del viaje: del 12 al 16 de Julio de 2023
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Puedes ver el artículo de la segunda etapa de este viaje, de Olite a Eaux-Bonnes, aquí.
Recomendaciones
- Cualquier viaje en moto por los Pirineos, tiene que incuir la etapa que hicimos nosotros ese día. Las cosas como son, ese puñado de puertos franceses que se suelen subir en el Tour de Francia, son de lo mejor de todo el Pirineo para hacer en moto. Puertos que rebasan con holgura los 2000 metros de altura, y que suelen tener una vistas soberbias. Además, casi todos tienen un bar o chiringuito en la cima.
Día 3
Nos levantamos temprano. Esta iba a ser la etapa reina del viaje, la más intensa y montañera, y había que aprovechar el día a tope. Desayunamos bastante bien en nuestro decadente y encantador hotel Richelieu, en un salón de estilo clásico decorado con lámparas de araña, que seguramente ha vivido tiempos gloriosos hace ya mucho, mucho tiempo. Como podéis ver abajo a la izquierda, la vista desde nuestra habitación del pequeño pueblo de Eaux-Bonnes era bastante bonita.
El lugar para dormir era ideal, ya que nada más emprender la ruta y salir de Eaux-Bonnes, ya estamos en la subida al primer puerto del día, el col d'Aubisque, de 1709 metros de altura, y uno de los más espectaculares de todos los pirineos, como podéis ver en las fotos de abajo.
Una cosa curiosa que tienen los puertos de montaña franceses que no es ni parecido en España, es que en prácticamente todos hay un chiringuito-restaurante en la cima. Es una cosa fantástica. En el que hay en la cima del Aubisque desde luego merece la pena parar, ya que es un puerto con unas vistas panorámica muy espectaculares.
Aparcamos las motos, y directos a la terraza del chiringuito. El plan era tomar una cerveza y seguir viaje, pero nos encontramos con un problema, y es que la carretera estaba cortada hacia donde teníamos que ir, el col du Soulor. Resulta que había una carrera ciclista, y hasta las 12:00 no iban a dejar pasar a nadie. Y eran totalmente estrictos, no pasaba nadie.
Al final, para minimizar la pérdida de tiempo, decidimos comer en ese chiringuito. Al fin y al cabo, estábamos en Francia, era impensable intentar comer a las 15:00, como solemos hacer en España, o ni siquiera a las 14:00. Podíamos quedarnos sin comer de la misma manera que nos quedamos sin cenar la noche anterior. Así que nos pedimos unos sandwiches croque monsieur, y ya nos meteríamos una buena cena al final del día.
Estuvimos dando una vuelta por la zona del puerto, hay unas esculturas gigantes de unas bicicletas alusivas al Tour de Francia, y bastantes caballos percherones.
En cuanto dieron las 12:00, ya estábamos montados en las motos y salimos a toda leche de allí. El tramo de carretera que va desde aquí hasta el siguiente puerto, el col du Soulor, es sin duda de los más espectaculares de todos los Pirineos, ya que pasa por la espectacular cornisa del Cirque du Litor, una carretera excavada en la roca con vistas muy verticales. Abajo podéis ver unas fotos de ese tramo.
En el col du Soulor no paramos, aunque también tenía un chiringuito muy apetecible, pero teníamos que adelantar un poco de ruta, que íbamos con algo de retraso, la parada en el col d'Aubisque había sido larga.
Una vez hemos bajado el col du Soulor, la carretera transcurre por un valle a baja altura, pasando por varios pueblos con pinta de ser muy turísticos, se ve mucho movimiento. Hay varios desvíos de carreteras hacia la derecha que van directas hacia la montaña, remontando diferentes valles, que son de fondo de saco. Seguramente la mayoría son bastante paisajísticas, lo cierto es que sería ideal pasar en esta zona un par de noches para poder recorrer todos esos valles de alta montaña.
Pero no tenemos tiempo para eso. Nosotros tenemos ya localizada la carretera que vamos a hacer, que es en mi opinión el puerto más espectacular que hicimos en todo el viaje. Y el de mayor altura también. De esta manera, al llegar a Argeles-Gazost, cogemos el desvío hacia Gavarnie, que va directo hacia el sur, al encuentro de la cara norte de los Pirineos. Al llegar a Gavarnie, hay un gran aparcamiento de pago, ya que el pueblo es peatonal, no se puede entrar con vehículo. Desde ese aparcamiento, hacia la derecha, viene indicada la subida al col de Tentes, el puerto que queríamos subir.
Desde Gavarnie es una subida realmente aérea que en unos 10 km nos llevan hasta la cima del puerto, a 2.208 metros de altura, lo que le convierte en uno de los puertos con carretera asfaltada más altos de los Pirineos, y el que mejor vistas tiene de todos ellos. Una vez arriba, estamos a los pies de algunos de los colosos de más de 3000 metros del pirineo. Desde el final de la carretera sale una pista, prohibida al tráfico, que lleva hasta el puerto de Bujaruelo, que hace de frontera con España, y desde donde se puede descender caminando hasta Torla, en el parque nacional de Ordesa.
Abajo a la izquierda, el pico de Marboré, de 3248 metros, y a la derecha, a los pies del pico Taillón, de 3144 metros y ambos aún con restos de nieve. En la foto del pico de Marboré, se ve en primer plano una ladera de piedra de color más oscuro. Esa inoportuna montaña nos tapa la vista del circo de Gavarnie, desde donde se precipita una de las mayores cascadas de Europa, con 422 metros de caída.
Y desde aquí, vuelta por la misma carretera hasta Gavarnie primero, y Luz Saint Sauveur después, donde retomamos nuestra ruta hacia el este hacia el siguiente puerto. Gavarnie se nota que es muy turístico, el parking al aire libre donde hay que dejar el vehículo, a la entrada del pueblo, estaba a tope. Aquí hay mucha gente que viene a hacer la ruta de senderismo que lleva hasta el circo de Estaubé o Gavarnie, donde cae la gran cascada de Gavarnie. Lamentablemente, para ver esa cascada no hay ningún mirador al que se pueda llegar con las motos, ni desde el col de Tentes se puede ver.
Y nuestra próxima parada era otro coloso del Pirineo, el col du Tourmalet, de 2115 metros de altura, otro de los puertos más altos del Pirineo y un clásico del Tour de Francia. Está a 50 km desde la cima del anterior puerto, el col de Tentes. Durante la subida, se pueden ver las espectaculares antenas que hay en la cima del Midi de Bigorre, de 2877 metros, y donde se puede subir en teleférico desde la estación de ski que hay al lado del puerto.
En este puerto también hay un monumento al ciclismo, como podéis ver arriba a la derecha. Son puertos con mucha tradicción ciclista gracias al Tour de Francia. Arriba a la izquierda, una panorámica de la subida desde el valle. Aquí, al contrario que en el col d'Aubisque no hay grandes bosques que llenan las laderas, es un paisaje más de pastos y roca. Una vez en la cima, nos sentamos en la terraza del bar a tomar una cerveza.
Y después del descanso, seguimos nuestra ruta hacia el este, bajando el Tourmalet para enseguida comenzar la subida a otro clásico del Tour de Francia, el col d'Aspin, bastante más bajo, con 1489 metros de altura. En la cima de este puerto también hay chiringuito para tomar algo, pero como ya habíamos tomado una cerveza en el anterior hacía poco tiempo, aquí aprovechamos para tumbarnos un rato en la pradera que hay en la misma cima.
Un buen y merecido descanso en un lugar idílico, ya que además desde este puerto hay una vista muy amplia de todo el cordal de los Pirineos, por su cara norte. Es verdad que un poco lejano, hace falta un buen teleobjetivo para apreciarlo bien. Fijaos en la foto de abajo, que buena vista de todo el macizo del pico Aneto, el más alto de los Pirineos con 3404 metros, con su glaciar colgado bajo la cima. Sin duda, una de las mejores vistas que se pueden obtener del Aneto desde un sitio que sea accesible por carretera.
Bajando el puerto llegamos al pueblo de Arreau, y desde allí tomamos la carretera que va al sur, directa hacia España, al túnel de Bielsa. Pasamos de largo el desvio hacia el espectacular col Cap de Long, que haríamos al día siguiente. El tramo de carretera que hay desde este desvio hasta la entrada norte al túnel es bastante espectacular, muy montañero. Una vez pasado el túnel, seguimos un poco más la carretera, adentrándonos en España, hasta llegar a Bielsa, y allí cogimos el desvío que se adentra en el valle de Pineta, en el parque nacional de Ordesa y Monte Perdido.
No podíamos hacer un viaje a los pirineos sin visitar nuestro parque nacional más emblemático en esta zona, que es el de Ordesa. Si se trata de ver cual es la manera de poder adentrarnos más en el parque por un acceso asfaltado y abierto al tráfico, sin duda la respuesta es esta carretera, que remonta el valle de Pineta hasta darse de bruces con el macizo de roca que se levanta unos 1500 metros por encima de donde acaba la carretera. Además, justo allí, donde acaba la carretera, está el parador nacional de Bielsa, con una fantástica terraza donde reposar nuestros cuerpos y admirar este soberbio paisaje con una cerveza bien fria.
Desde aquí volvimos a hacer la carretera que recorre el valle de Pineta en sentido contrario, hasta Bielsa, y tres o cuatro km más abajo, junto a Salinas de Bielsa, estaba el hostal de carretera en el que habíamos reservado para dormir.
Al día siguiente volveríamos a ir hacia el norte para volver a entrar en Francia por el túnel de Bielsa, nos quedaban aún unos pocos puertos espectaculares en ese pais que subir. La idea de entrar en España fue porque queríamos hacer la carretera del valle de Pineta en Ordesa, y además nos apetecía más dormir en España, ya que así podemos alargar más la ruta por el tema de la cena. En el hostal donde dormimos cenamos fabulosamente bien a las diez de la noche sin ningún problema, y en los pequeños pueblos del pirineo francés, eso no parecía posible, si quieres cenar bien, a las ocho de la tarde (y ya vas un poco justo) tienes que estar ya en el destino, con lo cual perdemos horas de luz.
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